Montjuïc es el área más verde de la ciudad, una montaña llena de parques y jardines que fue la sede protagonista de la Exposición Internacional de 1929 y también de los Juegos Olímpicos de 1992. A los amantes de la naturaleza, les gustarán especialmente los parques y jardines de Montjuïc con el atractivo añadido del castillo, los museos, los miradores y las instituciones culturales y deportivas.
En Montjuïc destacan el Jardín Botánico y los jardines de Joan Brossa, en la parte alta de la montaña, donde estaba el antiguo parque de atracciones. Otros jardines destacables son el jardín de Petra Kelly, los jardines del Mirador, los de Mossèn Jacint Verdaguer, con plantas bulbosas y acuáticas; los de Mossèn Costa i Llobera, con plantas tropicales y del desierto; el parque del Migdia, y los románticos jardines de Laribal, situados entre el teatro griego y la Fundación Joan Miró. Fuente: http://w3.bcn.cat.
El Pueblo español
Es un museo al aire libre ubicado en la montaña de Montjuïc.
Fue construido en el año 1929 con motivo de la Exposición Internacional que se celebró ese año en la ciudad. La idea fue impulsada por el arquitecto catalán Josep Puig i Cadafalch y se concibió como un pueblo en el que se pretendían reunir las principales características de los pueblos de España. El proyecto fue realizado por los arquitectos Francesc Folguera y Ramon Reventós, y los artistas Xavier Nogués y Miquel Utrillo.
El museo ocupa un área total de 42.000 m² y en él se reproducen a escala diversas edificaciones, plazas y calles representativas de diversas ciudades españolas.
Aunque en un principio el recinto tenía una vida programada de seis meses, el éxito de público permitió que se conservara y que llegara hasta nuestros días. El nombre asignado en un principio era el de Iberona pero la dictadura de Primo de Rivera lo rebautizó como Pueblo español. Tiene la función de museo arquitectónico al aire libre así como de muestra de artesanía popular, además de contar con locales de ocio tales como discotecas o teatros.